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Premio de la Crítica 1997

10.000 kg. y Confort Domèstic fueron los primeros espectáculos que hice tras trabajar durante 6 meses con Thierry Salmon y Renata Molinari en Palermo. Xavier Albertí, director del Festival Grec, nos había vuelto a invitar para poner en escena un texto de Werner Schwab, el autor austríaco que acababa de morir. Tras unas semanas de ensayos le comuniqué a Albertí que no me apetecía nada poner en escena un texto y que abandonaba el proyecto. Él me dio carta blanca para que hiciéramos lo que quisiéramos.

No había teatros disponibles en Barcelona (ya estábamos acostumbrados tras estrenar El Desig de Ser Dona en un sótano y tras hacer Confort Domèstic en nuestras propias casas) y alquilamos la Sala Apolo. Durante las noches era discoteca y por las mañanas nosotros ocupábamos la sala para ensayar. Fueron ensayos duros no solo por el olor permanente a alcohol y nicotina macerando sobre el parket, sino porque teníamos que acondicionar una discoteca en un espacio en el que pudiéramos actuar. Finalmente pusimos al público sobre el escenario y la pista de baile se convirtió en el espacio de actuación. Gabi Paré, el escenógrafo, añadió una pared móvil y unas cortinas para el balcón superior (que todavía están colgadas en la sala) y convirtió la sala en una especie de casa informal. Nos arreglamos con las luces que tenía la discoteca y disfrutamos del equipo de sonido. Un año más tarde, cuando fuimos a actuar en el Mercat de les Flors, Xavi Mas -técnico de sonido de la sala- nos advirtió: “cuidado que esto no es una discoteca”. Nosotros seguíamos queriendo hacer volar al público entre las ondas.

No conservo la ficha artística del espectáculo y apenas las fotos que he colgado más arriba. Pero los intérpretes eran Mia Esteve, Agnès Mateus, Dolo Beltran, Miguel-Ángel González, Tomàs Aragay, Joan y Oleguer. Más adelante Nico Baixas sustituiría a Tomàs, embarcado en sus propios espectáculos.

PRENSA:

Este ha sido sin duda el (festival) Grec de Roger Bernat. Joan Ollé, EL PAIS, 08/08/1997

10.000Kg me ha resultado una de las propuestas más irresistiblemente estimulantes de la temporada. Marcos Ordóñez, AVUI, 21/07/1997

10.000 Kg no es una representación convencional ni tampoco un espetáculo de vanguardia al uso. Posiblemetne no guste a todos, probabldemtne halle mejor público entre los jóvenes, entre quienes no frecuenten el teatro más habitual pero, sin duda, no puede dejar de interesar. Mª- Josep Ragué-Arias, EL MUNDO, 06/07/1997

Un trabajo intenso e incluso alquimista que espero que ayude a Roger a conseguir aquello que tanto anhela: experimentar con la vida frente el supuesto artificio del actual panorama teatral. Luís Guilera, RESEÑA Nº287, Octubre.1997

Roger Bernat es un joven director (…) que está en camino de hallar una peoética personal y, con valentía, trasmitir unos mensajes crudos, insólitos en el teatro catalán, que le permiten expresar el drama y la comedia de cada día, cuadrando un estilo novísimo y un humanismo universal. Guillem Català, PRIMER ACTO Nª270, Octubre 1997