foto_poster

Una Història d’Amor fue el segundo espectáculo. Lo hacíamos también entre Mia Esteve, Tomàs Aragay y yo, y esta vez también nos ayudaron Perrocker (música), Gabi Paré (escenógrafo), Miriam Compte (vestuario) y Marta-López Orós (producción), entre otros.

Lo estrenamos en el Festival Grec del año 96 ó 97. Xavier Albertí nos había visto con El Desig de ser dona y nos invitó a participar en el Festival del que era director. La experiencia agotó una linea de trabajo. Al cabo de unos días me fui a Palermo a trabajar con Thierry Salmon y allí es donde aprendí gran parte de lo que más tarde se concretó en General Elèctrica.